
Llevo meses... diez, viendo un hilo que se escapa de la manta, un hilo que me ha gritado, en ciertas ocasiones, que tire de él.
Hoy lo he cogido entre mis dedos, lo he retorcido, se ha encogido hasta casi desaparecer, pero al soltarlo se ha estirado y me lo ha vuelto a decir... "tira de mí".
Lo he vuelto a atrapar y con fuerza he tirado de él... no se ha soltado, no, se ha hecho más grande a costa de engurruñir la manta por el huequecito por donde ha asomado la cabecita todo este tiempo.
¡Qué graciosillo! ¡Quiere jugar!
Y hemos jugado, con cada pequeño tirón he descubierto trocitos de hilo que estaban ocultos, formando esa manta que nos envuelve, con cada tirón un "oh, no me acordaba..."
Nos he dejado sin manta, ahora tengo una maraña gigante de hilo...
Hoy lo he cogido entre mis dedos, lo he retorcido, se ha encogido hasta casi desaparecer, pero al soltarlo se ha estirado y me lo ha vuelto a decir... "tira de mí".
Lo he vuelto a atrapar y con fuerza he tirado de él... no se ha soltado, no, se ha hecho más grande a costa de engurruñir la manta por el huequecito por donde ha asomado la cabecita todo este tiempo.
¡Qué graciosillo! ¡Quiere jugar!
Y hemos jugado, con cada pequeño tirón he descubierto trocitos de hilo que estaban ocultos, formando esa manta que nos envuelve, con cada tirón un "oh, no me acordaba..."
Nos he dejado sin manta, ahora tengo una maraña gigante de hilo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario