14 abril 2014

Cada vez cuesta más, cada vez pesas más, cada día te encargas concienzudamente de añadir algo nuevo a mi espalda. Te aviso que ya mismo no podré moverme... ¿es lo que quieres? Me quedaré frente a ti, sin poder disimular como hasta ahora.

Antes era divertido, ya no tanto, de todo se cansa una. Te has llegado a creer que me lo creo todo y ya no puedes parar... pero ¿hasta cuándo podré seguir cargando con todo?

Cada día estoy más convencida de que somos exclusivamente lo que callamos.

Nadie es tan feliz como aparenta...