23 noviembre 2009

Consumir preferentemente...


Todo tiene fecha de caducidad...

Y cuando llega ese día ya no es como siempre; queda bajo nuestra responsabilidad los posibles efectos secundarios de consumir algo caducado... estamos avisados.

Cuando digo todo, es TODO... cuando los "danone" de limón del frigorífico han caducado, ¿qué hacemos? ¡A la basura!

¿Por qué no hacemos lo mismo con las personas que nos rodean? Ellas también caducan... las personas también caducamos, y no me refiero a morir.

No llevamos la fecha inscrita ni al dorso, ni en la tapa, pero cuando algo cambia en el trato con una persona cercana y te preguntas "¿qué nos está pasando?"... desde ese momento, nada es igual... hemos caducado.

Sin embargo, no tiramos a nadie a la basura... y vienen los efectos secundarios, el malestar... la indigestión... y a veces la indiferencia, simplemente el efecto secundario puede que sea que ya nada tiene efecto y nada afecta, ni para bien, ni para mal, ni a favor, ni en contra...

15 noviembre 2009

Riiiiiiiing... ¡No puede ser!

Tiruvi tiruvi laralalala... ¡Sigue sin poder ser!

Las 6:28 de la mañana, para muchos de la madrugada... Sí, me pongo dos despertadores, dos sonidos que odio cada día más.

De un bote me levanto... me enfrento al espejo ¡Dios, qué sueño! Esta noche me acuesto antes... un café solo, vaqueros, zapatillas, sudadera, palestina... ipod ¿estamos todos? ¡Si!

Bajo las escaleras... ¡qué fría está la llave! Play... esta canción no, una más suavecita... mmm, ésta está bien, menos volumen...

235 pasos y unos 3 minutos de espera... autobús, unas 60 caras conocidas desde hace 6 años, caras nuevas... 60 historias diferentes, 60 cabezas pensando en 6000 mil cosas... Le subo el volumen a la música.

Granada, aún de noche, apenas hay luz solar aún, y eso que han cambiado la hora... Villarejo, mirada a la izquierda, el termómetro me anuncia la temperatura... aproximadamente son las 7:21 de la mañana, para muchos sigue siendo de madrugada... La Caleta, mirada a la izquierda de nuevo, otro termómetro... mirada a la derecha, el tercer termómetro... los tres se contradicen... Renfe... se acaba el paseo... ¡qué frío hace!

Los 15 minutos siguientes los gasto andando... empieza a despertarse la ciudad, se van apagando las farolas porque van llegando rayitos de sol, estoy segura de que si agudizara el oído podría escuchar algún que otro despertador acompañado de "¡no puede ser!"

Facultad de Ciencias... mirada a la izquierda... últimamente no hay 20 minutos... pues nada; escalera de caracol, visita a "las mesas"... 8 en punto, empiezan las clases...

(...)

Acaban las clases... Play de nuevo... 15 minutos de vuelta... Renfe, autobús, otras 60 caras conocidas... más volumen... asiento en la ventanilla, por favor. Me pierdo durante 20 minutos, observando el paisaje de cada día, el mismo, apenas se notan los cambios... más volumen...

Santa Fe... tercera parada del bus... 235 pasos... la misma llave fría me abre de nuevo la puerta, escaleras arriba... zapatillas fuera... un suspiro... un día menos, o más, según con el cristal que se mire...

¿Rutina? Sólo a veces...


Se buscan voluntarios/as para reescribir este post... se recompensará.

08 noviembre 2009

Descubrirás...

No me apetece contar nada mío... he encontrado "algo" que merece ser leído... os dejo con Shakespeare...

"Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer un alma...

Y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad...

Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un adulto y no con la tristeza de un niño...

Y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.

Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado...

Aceptarás que incluso las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas...

Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma...

Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla, y que tú también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida...

Aprenderás que las verdaderas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias...

Y qué importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida...

Y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir...

Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian...

Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o nada, solo por el placer de disfrutar de su compañía...

Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la última vez que las veamos...

Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos...

Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar...

Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.

Aprenderás que no importa dónde llegaste, sino a dónde te diriges y no lo sabes, cualquier lugar sirve...

Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlarán y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuán delicada y frágil sea una situación: siempre existen los dos lados.

Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias...

Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.

Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte.

Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.

Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones.

Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes, y sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza...

Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel...

Descubrirás que solo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben cómo demostrarlo...

No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo...

Aprenderás que con la misma severidad conque juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado...

Aprenderás que no importa en cuántos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles...

Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.

Entonces y sólo entonces, sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más.

Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla."

02 noviembre 2009

Un martes cualquiera decides dejar de escribir en esa página, no hace mucho totalmente en blanco, de ese libro que alguien te regaló... el mejor regalo, un libro en blanco para ir escribiendo todo.

Pero sucede algo que no puede ir en esa página, estropearía el resto o puede que ese algo se estropee con el resto, es entonces cuando tomas esa decisión...

Pasar página... empezar una nueva, con tachones, con borrones, con trazos paralelos u oblícuos... de este color, del otro; pero nueva, en blanco y deseando ser escrita.

Cuesta horrores pasar página, los libros en blanco que se regalan tienen las hojas muy pesadas e incorporan un sistema automático para pasarlas, pero éste solo funciona cuando la página está completamente llena, sino... toca hacer un gran esfuerzo...

Supongamos que has conseguido estrenar una de esas páginas... ante una hoja en blanco se siente respeto, miedo a estropearla y la comienzas con cuidado, intentando no torcerte al escribir, con buena letra, sin tachones... vas cogiendo el ritmo de nuevo, las ideas vienen, son plasmadas en el papel, te ilusionas, sonries, te alegras de haber hecho ese esfuerzo por abandonar la anterior... ¡¡¡te sientes bien!!!

Desgraciadamente no es tan fácil... con una simple ráfaga, el viento es capaz de volver esa pesada página con la excusa de que aún le quedan renglones en blanco.