
Todo tiene fecha de caducidad...
Y cuando llega ese día ya no es como siempre; queda bajo nuestra responsabilidad los posibles efectos secundarios de consumir algo caducado... estamos avisados.
Cuando digo todo, es TODO... cuando los "danone" de limón del frigorífico han caducado, ¿qué hacemos? ¡A la basura!
¿Por qué no hacemos lo mismo con las personas que nos rodean? Ellas también caducan... las personas también caducamos, y no me refiero a morir.
No llevamos la fecha inscrita ni al dorso, ni en la tapa, pero cuando algo cambia en el trato con una persona cercana y te preguntas "¿qué nos está pasando?"... desde ese momento, nada es igual... hemos caducado.
Sin embargo, no tiramos a nadie a la basura... y vienen los efectos secundarios, el malestar... la indigestión... y a veces la indiferencia, simplemente el efecto secundario puede que sea que ya nada tiene efecto y nada afecta, ni para bien, ni para mal, ni a favor, ni en contra...
Y cuando llega ese día ya no es como siempre; queda bajo nuestra responsabilidad los posibles efectos secundarios de consumir algo caducado... estamos avisados.
Cuando digo todo, es TODO... cuando los "danone" de limón del frigorífico han caducado, ¿qué hacemos? ¡A la basura!
¿Por qué no hacemos lo mismo con las personas que nos rodean? Ellas también caducan... las personas también caducamos, y no me refiero a morir.
No llevamos la fecha inscrita ni al dorso, ni en la tapa, pero cuando algo cambia en el trato con una persona cercana y te preguntas "¿qué nos está pasando?"... desde ese momento, nada es igual... hemos caducado.
Sin embargo, no tiramos a nadie a la basura... y vienen los efectos secundarios, el malestar... la indigestión... y a veces la indiferencia, simplemente el efecto secundario puede que sea que ya nada tiene efecto y nada afecta, ni para bien, ni para mal, ni a favor, ni en contra...
Cuando esas personas caducan, lo mejor es no tirarlas, a no ser que creen un moho desconcertante que te de miedo a ingerir. Almacenalas, bajo llave, eso si. Quizá con el tiempo, te des cuenta de que el sabor del yogur no se altera y puedas o quieras volver a abrirlo para ver que tal está, aunque sea un experimento social.
ResponderEliminar¿Caduco?
Nunca he tirado a nadie a la "basura", por eso me pregunto porqué no lo hago, o no lo hacemos... quizás sea, como dices, para algún experimento social o a lo mejor es porque a mi no me gustaría que me tiraran y por eso no lo hago...
ResponderEliminarTengo distintos tipos de yogur, en diferentes estados de caducidad: algunos tienen un pelusón de moho que el día menos pensado contamina al resto acelerando su "caducidad"; otros están igual que el día que caducaron y a otros cada día les "endiño", los muevo, a ver si existiera eso de la "caducidad reversible"...
En respuesta a tu pregunta: "¿Caduco?" Si, sigo pensando que todo y todos caducamos, unos antes, otros después... poco a poco o pasos de gigante... pero el tiempo nos deteriora... Aunque te propongo un reto... inventante un compuesto químico, o un algo, que frene "esa caducidad" o que la inhiba por completo... te aseguro que la usaré para que no caduques.
Un cambio de lugar...es bueno para dejar en la alacena ciertas relaciones...en mi caso...hubo que dejarlas obligatoriamente a algunas...y a veces, se puede tantear cómo van...ver que el paso del tiempo jugó un poco con las texturas...pero las esencias de las que están hechas,a pesar de que se hayan reorganizado para formar el dichoso moho...es una pequeña parte de todo lo que había...
ResponderEliminarTodo tiene fecha de caducidad...somos nosotros los que muchas veces no queremos ver el dorso y comprobar de que ya está pasado...
muaaaaaaaaaaaa
¿yo estoy caducada? hace tiempo que ni yo me reconozco, pero no contigo, con todo el mundo, no se si es que ha llegado mi fecha de caducidad o es que me he quedado sin cerrar encima de la mesa...
ResponderEliminarMmmm... no sé quién es la anónima... creo que podría averiguarlo... alguna pista?
ResponderEliminar