12 junio 2009

El destino


Ese señor que existe según nos convenga, ¡ay que ver! pobrecito... ¿o pobrecitos nosotros? Él se pasa el tiempo jugando... a veces nos hace el gusto... otras se divierte poniéndolo todo al revés. Desde su sillón se rie, con esa risa contagiosa... escucho sus carcajadas...

Es alto, de piel morena, mirada cautivadora, pelo rizado y barba, hoy lleva un traje verde, camisa negra y corbata naranja... siempre va a la última, al fin y al cabo él también decide sobre la moda... y los colores vivos le sientan bien. Se sigue riendo, él sabía ayer que hoy le dedicaría más de un pensamiento... Sabía que hoy me haría feliz por un ratito... por eso hoy me rio con él...

Ahora me conviene que exista para agradecérselo. Otras no, y lo quito del medio de un plumazo, no quiero que él sea el dueño de mi libertad... las decisiones las tomo yo y lo que me pasa es consecuencia de mis actos, no porque él quiera jugar un rato... Me enfado, lo borro de mi mente, mientras, él se rie... odio esas carcajadas... pero siempre vuelve con algún detalle, me roba un ratito a cambio de una sonrisa, me regala la mejor de sus miradas ¡qué mirada! y vuelta a empezar...

¿Existes o te hemos inventado?

No hay comentarios:

Publicar un comentario