08 agosto 2014

Awww

No hay nada más entrañable que aquello que empieza por casualidad… una detrás de otra… analizadas a posteriori.

Aunque nos empeñamos en querer saberlo todo, el origen, las causas, la razón, a veces es mejor ignorarlo todo y vivir… Me hiciste dudar. Pero, dejé de preguntarme “¿por qué?”. Me encontré la arandela que llevo en el llavero… aquella noche, la primera de muchas y temiendo olvidarla, la coloqué en mi llavero. Aunque ahora la recuerdo sin mirarla… y es que fue la primera, ¿de cuantas? Perdí(mos) la cuenta.

También perdimos la costumbre que nos llevaba a alejarnos un poco de todo, la costumbre de hablar y escuchar delante de una cerveza y debajo de buena música… la costumbre de que los demás no entraran en nuestra burbuja… la costumbre de los silencios y de sus clamores… ¿la costumbre o la necesidad?

Recuperamos esa costumbre para despedirnos… siempre las he odiado, y esta vez sabía desde el minuto cero que llegaría una despedida, no por eso se pasa mejor. Y esa noche nos alejamos un poquito de todo, hablamos y escuchamos delante de una cerveza, porque los astros exigieron que no fuese mojito, debajo de buena música… sin nadie en nuestra burbuja…

Tengo la certeza de que ya no será nada igual, personalmente hablando, y es que si hay alguien que pasa por tu vida pisando fuerte, no se pueden ignorar las huellas que deja.


Gracias Patata (awww), seguiré estando encantada en el centro de la espiral. 

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