Me quedo mucho más de lo que pierdo, te dejo ir a ti, y no al recuerdo. Me quedo aquellos años del encanto, los otros llegarán, y te los cuento.
Porque los dos supimos ser felices y superar nuestros obstáculos. Mirar contigo siempre hacia delante era ya solo un espectáculo; y comprendí que duerme mucho menos, quien ama un poco más...
Me quedo los escalofríos dorados, porque olvidarlos no sería sensato. Me quedo incluso esta herida abierta, y el no tener razón no me atormenta.
Porque hay que aceptar las diferencia, que hubieron siempre entre tú y yo. Vivir sin insistir en la importancia de ser frágil o ser vencedor. Y mientras tú dormías yo espiaba al cielo... Ví las estrellas bailando de puntillas mirándote a ti, hasta colmar tus espacios de la luz más hermosa de allí, hasta inundar nuestra vida de la luz más hermosa...
Me quedo las cosas que has dicho en la puerta, tu aliento en el pecho y las flores de malva...
Porque no hay ningún fallo y un final, y en medio, el bien se quedará. Me quedo tu rencor, si te parece... Te juro que el mío lo dejé perderse.
Si hemos sido parte de un error, a veces fuimos también algo mejor...
(Me quedo, Laura Pausini)
No tengo nada más que añadir.
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