09 septiembre 2010

"-No estés tan triste -le dijo ella. Tenía los ojos llenos de lágrimas.

-No puedo evitarlo -constestó él-. Así es como me siento.


-Lamento hacerte tan desdichado.


-No lo lamentes. Lamenta más bien haberme hecho feliz. Eso es lo que duele, que me hicieras tan feliz.


Ella no pudo contener un sollozo. Dio media vuelta y se alejó sin agregar palabra.
"

(Los pilares de la Tierra, Ken Follett)

Repentinamente, al leer esto fui consciente de que nunca he tenido claro si es más duro no conocer jamás la felicidad o haberla encontrado por un momento y que se haya esfumado después. A veces me gustaría no haber vivido según qué ratos, para no tener que echarlos de menos ahora.

Tener un pasado aséptico como el quirófano de un hospital, una vida a pH neutro. Vivir sin ilusión ni emociones, una vida solitaria y aburrida, pero no hubiera conocido ese "tipo" de dolor.


Me pregunto a menudo si he perdido el tiempo...

Pero ahora que no duele, ahora que ese sentimiento no revolotea a mi alrededor, sino que se ha posado en mí, creando una capa protectora, ahora que me deja respirar... me alegro de haber vivido lo que viví.

No hay comentarios:

Publicar un comentario