31 marzo 2010

El dolor que más duele es el no vivido, el no sufrido y el no provocado.

No hace daño el sufrimiento, es el vacío. El hueco que dejan las palabras no pronunciadas. El espacio sin rellenar de esos abrazos que no estrujan. A veces noto un regazo que me rodea, pero no aprieta... y duele. El pozo donde tengo mis pies, mucho más abajo del suelo que todos pisais.

Me paro a pensar y me doy cuenta de que soy un hueco, un queso gruyere... de susurros, de sentimientos, de besos, de caricias, de abrazos, de risas, de dedos, de aventuras y de miradas.

Por cada hueco se clava una aguja... y me duele.

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