10 mayo 2009

Mi vacío está lleno de imágenes. Salen una a una de un bote cerrado, bailan a mi alrededor, creando sombras ridículas pegadas a la pared, se estiran sobre el suelo y se alargan hacia el techo.

Mi vacío está repleto de soledades archivadas con el tiempo, recluidas cajas, colocadas en estanterías junto a libros viejos.

Mi vacío está cubierto con papeles mojados, miradas perdidas y ocasiones desaprovechadas, por miedos inesperados y personas desconocidas.

Mi vacío entiende de susurros, de suspiros... no habla con palabras, sino con recuerdos, no se alimenta de futuros sino de nostalgias.

Mi vacío pide con urgencia abrazos que no ahoguen, palabras que no arañen y caricias que no duelan.

En mi vacío habitan unos duendes que se divierten revolviendo sentimientos, desordenando calmas, provocando tempestades, preguntando a la consciencia y jugando con mi alma.

Mi vacío me roba los suspiros, colecciona mis recuerdos...

Mi vacío... está lleno.

1 comentario:

  1. Tu vacío está lleno de vacíos, de presiones y volúmenes, de tempestades y acuerdos, de colecciones y corchos en la pared.

    Tu vacío está lleno de ti, también de un poco de mi, de ellos y ellas.

    Tu vacío no existe, todos vivimos en un vacío común.

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