11 febrero 2011

E.M.

He sentido la necesidad de cometer un acto con grandes consecuencias... no dejar indiferente a nadie.

Sentir las apacibles cosquillas del rencor en el estómago y ese dulce sentimiento de vértigo al hacer lo que realmente me apetece. Notar miradas fulminantes en mi nuca cuando camino por la calle... y esa satisfacción... el placer de lo prohibido...

¿Nunca lo has sentido? Es el llamado efecto mariposa (teoría del caos).

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